Lo que comenzó en 1949 con veinticuatro niñas hoy alcanza a ochocientos niños en cuatro programas hermanos. Cada uno es su propia puerta, abierta para una niña distinta. Juntos sostienen el hogar.

Niñas de entornos familiares complejos, de todas las edades. Un internado completo con las condiciones de un hogar cálido y afectuoso.

Las huérfanas de toda edad disfrutan de talleres y atracciones, para aliviar el dolor de la pérdida y la soledad

Niñas de familias monoparentales. Un programa de tarde dedicado y vivencial que brinda estabilidad y una experiencia de hogar.

Niños de familias divorciadas. Nuestro programa hermano más reciente.