- Quienes sostienen la puertaCientos de niñas crecen aquí - y sin nuestros socios no podríamos ayudar a ninguna de ellas.
Todo lo que esta casa da - la cama, la comida caliente, los estudios, la jupá - existe porque miles de buenos socios eligen, año tras año, sostenerla. Desde el benefactor que construye un ala hasta el niño que aparta un dólar de su dinero de bolsillo: en esta casa no hay donación pequeña, y cada donante es de la casa.
Ser parte de Bayit Lepleitot es un privilegio - y una responsabilidad. Cientos de niñas crecen hoy seguras porque personas como usted decidieron que así fuera. Su gratitud, y la nuestra, le pertenece.
Quiero tomar parte en el mérito